jueves, 22 de octubre de 2009

-Mi mente, es como mi casa. Chiquita, imperfecta, sencilla, imposible de perderse en ella. Para poder convivir en ellas, solo hay que tener en cuenta peqeños pero, no por eso, insignificantes detalles; por ejemplo qe los vasos se guardan en la heladera; o que las ventanas están demasiado tiempo abiertas. Y así es, mi mente tiene las ventanas abiertas, porque así se escapa el tiempo sin verte. Por eso, no es difícil entenderlas, si yo quiero qe mi casa sea la las linda de todas mi mente me lo va a hacer creer. Si necesito descansar del mundo loco qe está detrás de esas puertas de reja verde, mi casa va a albergar a mi rara y peqeña cabezita. así de fácil :)
Entonces bien, si alguien quiere entenderme piense en mi casa. No tiene muchos ambientes. pero cada uno es enorme (?) y especial. No tiene escaleras. No tiene pileta (ahora, antes si :E).
Y siempre hay gente. el telefono suena por lo menos 5 veces al día al igual qe el timbre. Respecto al teléfono, creo qe Calu se lleva el primer lugar, le sigue la tía ana vero o mi madrina la gordi o mi primo llamando para venir a comer porqe en su casa solo hay fiambre (se piensa que acá hay mucha más variedad el pobre 8-)). Con el timbre es lo mismo. Si no es el sodero, es Norma. si no es Norma, son Marito y Sabri o Carla o Eli o Gastón o Fioh y Jessi.

Repito. En mi casa, tanto como en mi mente, siempre hay gente. Y tal vez eso sea lo malo de ambas.-

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